The Most Holy Body and Blood of Christ (Corpus Christi), Year B

El Santísimo Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi), Año B

June 2nd, 2024


Feast Day: corpus-christi-b

Psalms / Salmos





Entrance Antiphon

He fed them with the finest wheat
and satisfied them with honey from the rock.
(Psalm 81:17)

Antífona de Entrada

Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo
y lo sació con miel sacada de la roca.
(Salmo 80, 17)



First Reading

Exodus 24:3-8

When Moses came to the people
   and related all the words and ordinances of the LORD,
   they all answered with one voice,
   “We will do everything that the LORD has told us.”
Moses then wrote down all the words of the LORD and,
   rising early the next day,
   he erected at the foot of the mountain an altar
   and twelve pillars for the twelve tribes of Israel.
Then, having sent certain young men of the Israelites
   to offer holocausts and sacrifice young bulls
   as peace offerings to the LORD,
   Moses took half of the blood and put it in large bowls;
   the other half he splashed on the altar.
Taking the book of the covenant, he read it aloud to the people,
   who answered, “All that the LORD has said, we will heed and do.”
Then he took the blood and sprinkled it on the people, saying,
   “This is the blood of the covenant
   that the LORD has made with you
   in accordance with all these words of his.”

Primera Lectura

Éxodo 24, 3-8

En aquellos días, Moisés bajó del monte Sinaí y refirió al pueblo todo lo que el Señor le había dicho y los mandamientos que le había dado. Y el pueblo contestó a una voz: “Haremos todo lo que dice el Señor”.

Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano, construyó un altar al pie del monte y puso al lado del altar doce piedras conmemorativas, en representación de las doce tribus de Israel.

Después mandó a algunos jóvenes israelitas a ofrecer holocaustos e inmolar novillos, como sacrificios pacíficos en honor del Señor. Tomó la mitad de la sangre, la puso en vasijas y derramó sobre el altar la otra mitad.

Entonces tomó el libro de la alianza y lo leyó al pueblo, y el pueblo respondió: “Obedeceremos. Haremos todo lo que manda el Señor”.

Luego Moisés roció al pueblo con la sangre, diciendo: “Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, conforme a las palabras que han oído”.



Responsorial Psalm

Psalm 116:12-13, 15-16, 17-18

Response:

I will take the cup of salvation, and call on the name of the Lord.
Or:
Alleluia.


Verse 1:

How shall I make a return to the LORD
   for all the good he has done for me?
The cup of salvation I will take up,
   and I will call upon the name of the LORD.


Verse 2:

Precious in the eyes of the LORD
   is the death of his faithful ones.
I am your servant, the son of your handmaid;
   you have loosed my bonds.


Verse 3:

To you will I offer sacrifice of thanksgiving,
   and I will call upon the name of the LORD.
My vows to the LORD I will pay
   in the presence of all his people.

Salmo Responsorial

Salmo 115, 12-13. 15. 16bc. 17-18

Respuesta:

Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre.
O bien:
Aleluya.

Estrofa 1:

¿Cómo pagaré al Señor
   todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.


Estrofa 2:

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
   rompiste mis cadenas.


Estrofa 3:

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
   invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos,
   en presencia de todo el pueblo.



Second Reading

Hebrews 9:11-15

Brothers and sisters:
   When Christ came as high priest
   of the good things that have come to be,
   passing through the greater and more perfect tabernacle
   not made by hands, that is, not belonging to this creation,
   he entered once for all into the sanctuary,
   not with the blood of goats and calves
   but with his own blood, thus obtaining eternal redemption.
For if the blood of goats and bulls
   and the sprinkling of a heifer’s ashes
   can sanctify those who are defiled
   so that their flesh is cleansed,
   how much more will the blood of Christ,
   who through the eternal Spirit offered himself unblemished to God,
   cleanse our consciences from dead works
   to worship the living God.

For this reason he is mediator of a new covenant:
   since a death has taken place for deliverance
   from transgressions under the first covenant,
   those who are called may receive the promised eternal inheritance.

Segunda Lectura

Hebreos 9, 11-15

Hermanos: Cuando Cristo se presentó como sumo sacerdote que nos obtiene los bienes definitivos, penetró una sola vez y para siempre en el “lugar santísimo”, a través de una tienda, que no estaba hecha por mano de hombres, ni pertenecía a esta creación. No llevó consigo sangre de animales, sino su propia sangre, con la cual nos obtuvo una redención eterna.

Porque si la sangre de los machos cabríos y de los becerros y las cenizas de una ternera, cuando se esparcían sobre los impuros, eran capaces de conferir a los israelitas una pureza legal, meramente exterior, ¡cuánto más la sangre de Cristo purificará nuestra conciencia de todo pecado, a fin de que demos culto al Dios vivo, ya que a impulsos del Espíritu Santo, se ofreció a sí mismo como sacrificio inmaculado a Dios, y así podrá purificar nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, para servir al Dios vivo!

Por eso, Cristo es el mediador de una alianza nueva. Con su muerte hizo que fueran perdonados los delitos cometidos durante la antigua alianza, para que los llamados por Dios pudieran recibir la herencia eterna que él les había prometido.



Sequence

Laud, O Zion, your salvation,
Laud with hymns of exultation,
Christ, your king and shepherd true:

Bring him all the praise you know,
He is more than you bestow.
Never can you reach his due.

Special theme for glad thanksgiving
Is the quick’ning and the living
Bread today before you set:

From his hands of old partaken,
As we know, by faith unshaken,
Where the Twelve at supper met.

Full and clear ring out your chanting,
Joy nor sweetest grace be wanting,
From your heart let praises burst:

For today the feast is holden,
When the institution olden
Of that supper was rehearsed.

Here the new law’s new oblation,
By the new king’s revelation,
Ends the form of ancient rite:

Now the new the old effaces,
Truth away the shadow chases,
Light dispels the gloom of night.

What he did at supper seated,
Christ ordained to be repeated,
His memorial ne’er to cease:

And his rule for guidance taking,
Bread and wine we hallow, making
Thus our sacrifice of peace.

This the truth each Christian learns,
Bread into his flesh he turns,
To his precious blood the wine:

Sight has fail’d, nor thought conceives,
But a dauntless faith believes,
Resting on a pow’r divine.

Here beneath these signs are hidden
Priceless things to sense forbidden;
Signs, not things are all we see:

Blood is poured and flesh is broken,
Yet in either wondrous token
Christ entire we know to be.

Whoso of this food partakes,
Does not rend the Lord nor breaks;
Christ is whole to all that taste:

Thousands are, as one, receivers,
One, as thousands of believers,
Eats of him who cannot waste.

Bad and good the feast are sharing,
Of what divers dooms preparing,
Endless death, or endless life.

Life to these, to those damnation,
See how like participation
Is with unlike issues rife.

When the sacrament is broken,
Doubt not, but believe ’tis spoken,
That each sever’d outward token
doth the very whole contain.

Nought the precious gift divides,
Breaking but the sign betides
Jesus still the same abides,
still unbroken does remain.

(The shorter form of the sequence begins here.)

Lo! the angel’s food is given
To the pilgrim who has striven;
See the children’s bread from heaven,
which on dogs may not be spent.

Truth the ancient types fulfilling,
Isaac bound, a victim willing,
Paschal lamb, its lifeblood spilling,
manna to the fathers sent.

Very bread, good shepherd, tend us,
Jesu, of your love befriend us,
You refresh us, you defend us,
Your eternal goodness send us
In the land of life to see.

You who all things can and know,
Who on earth such food bestow,
Grant us with your saints, though lowest,
Where the heav’nly feast you show,
Fellow heirs and guests to be. Amen. Alleluia.

Secuencia

Al Salvador alabemos,
que es nuestro pastor y guía.

Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Alabémoslo sin límites
y con nuestras fuerzas todas;
pues tan grande es el Señor,
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos
a Cristo, que es nuestro pan,
pues él es el pan de vida,
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban
y les dio pan a los doce.

Doce entonces lo comieron,
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza
y llena de alegres cantos;
que nuestra alma se desborde
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo
la gloriosa institución
de este banquete divino,
el banquete del Señor.

Esta es la nueva Pascua,
Pascua del único Rey,
que termina con la alianza
tan pesada de la ley.

Esto nuevo, siempre nuevo,
es la luz de la verdad,
que sustituye a lo viejo
con reciente claridad.

En aquella última cena
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia,
consagramos pan y vino,
que a los hombres nos redimen,
y dan fuerza en el camino.

Es un dogma del cristiano
que el pan se convierte en carne,
y lo que antes era vino
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos,
pues no alcanza la razón;
mas si las vemos con fe,
entrarán al corazón.

Bajo símbolos diversos
y en diferentes figuras,
se esconden ciertas verdades
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida;
su carne, nuestro alimento;
pero en el pan o en el vino
Cristo está todo completo.

Quien lo come, no lo rompe,
no lo parte ni divide;
él es el todo y la parte;
vivo está en quien lo recibe.

Puede ser tan sólo uno
el que se acerca al altar,
o pueden ser multitudes:
Cristo no se acabará.

Lo comen buenos y malos,
con provecho diferente;
no es lo mismo tener vida
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte
y a los buenos les da vida.
¡Qué efecto tan diferente
tiene la misma comida!

Si lo parten, no te apures;
sólo parten lo exterior;
en el mínimo fragmento
entero late el Señor.

Cuando parten lo exterior,
sólo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

(La forma más corta de la Secuencia empieza aquí)

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso maná.

Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.
Apaciéntanos y cuídanos
y condúcenos al cielo.

Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.
Concédenos en el cielo
gozar la herencia contigo.
Amén.



Gospel Acclamation

John 6:51

I am the living bread that came down from heaven, says the Lord;
whoever eats this bread will live forever.

Aclamación antes del Evangelio

Juan 6, 51

Yo soy el pan vivo bajado del cielo, dice el Señor;
   el que coma de este pan vivirá para siempre.



Gospel

Mark 14:12-16, 22-26

On the first day of the Feast of Unleavened Bread,
   when they sacrificed the Passover lamb,
   Jesus’ disciples said to him,
   “Where do you want us to go
   and prepare for you to eat the Passover?”
He sent two of his disciples and said to them,
   “Go into the city and a man will meet you,
   carrying a jar of water.
   Follow him.
Wherever he enters, say to the master of the house,
   ‘The Teacher says, “Where is my guest room
   where I may eat the Passover with my disciples?”‘
Then he will show you a large upper room furnished and ready.
Make the preparations for us there.”
The disciples then went off, entered the city,
   and found it just as he had told them;
   and they prepared the Passover.

While they were eating,
   he took bread, said the blessing,
   broke it, gave it to them, and said,
   “Take it; this is my body.”
Then he took a cup, gave thanks, and gave it to them,
   and they all drank from it.
He said to them,
   “This is my blood of the covenant,
   which will be shed for many.
Amen, I say to you,
   I shall not drink again the fruit of the vine
   until the day when I drink it new in the kingdom of God.”
Then, after singing a hymn,
   they went out to the Mount of Olives.

Evangelio

Marcos 14, 12-16. 22-26

El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le preguntaron a Jesús sus discípulos: “¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?” Él les dijo a dos de ellos: “Vayan a la ciudad. Encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo y díganle al dueño de la casa en donde entre: ‘El Maestro manda preguntar: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?’ Él les enseñará una sala en el segundo piso, arreglada con divanes. Prepárennos allí la cena”. Los discípulos se fueron, llegaron a la ciudad, encontraron lo que Jesús les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

Mientras cenaban, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen: esto es mi cuerpo”. Y tomando en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias, se la dio, todos bebieron y les dijo: “Esta es mi sangre, sangre de la alianza, que se derrama por todos. Yo les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios”.

Después de cantar el himno, salieron hacia el monte de los Olivos.



Communion Antiphon

Whoever eats my flesh and drinks my blood
remains in me and I in him, says the Lord.
(John 6:57)

Antífona de Comunión

El que come mi carne y bebe mi sangre,
permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
(Juan 6, 56)





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