Vigésimo Segundo Día del Tiempo Ordinario C: Salmo Responsorial

Salmo 16, 1. 5-6. 8b y 15

Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.

Verse 1:

Señor, escucha mi apelación,
   atiende a mis clamores,
   presta oído a mi súplica,
   que en mis labios no hay engaño.

Verse 2:

Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
   y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío,
   inclina el oído y escucha mis palabras.

Verse 3:

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
   a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
   y al despertar me saciaré de tu semblante.