Domingo de Misericordia Divina: Salmo Responsorial

Salmo 32, 4-22

Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
O bien:
Aleluya.

Verse 1:

Diga la casa de Israel:
   eterna es su misericordia.
Diga la casa de Aarón:
   eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
   eterna es su misericordia.

Verse 2:

Empujaban y empujaban para derribarme,
   pero el Señor me ayudó;
   el Señor es mi fuerza y mi energía,
   él es mi salvación.
Escuchen: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos.

Verse 3:

La piedra que desecharon los arquitectos
   es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
   ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor;
   sea nuestra alegría y nuestro gozo.