El Dúodecimo Domingo de Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio
Salmo 17, 5.6.7
Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas a quien se refugia a tu derecha.
(Salmo 17, 5.6.7)
Verse 1:
Señor, escucha mi apelación, atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica.
(Salmo 16, 1)
Verse 2:
Aunque sondees mi corazón, visitándolo de noche;
aunque me pruebes al fuego, no encontrarás malicia en mí.
(Salmo 16, 3)
Verse 3:
Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
(Salmo 16, 8)
Verse 4:
Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante.
(Salmo 16, 15)
Verse 5:
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)