Tercer Domingo de Cuaresma: Antífona de Entrada (Gradule Romanum)
Salmo 24, 15 - 16
Mis ojos están siempre fijos en el Señor,
porque él es quien saca mis pies de la red:
mírame, Señor, y ten piedad de mi,
porque estoy solo y afligido.
(Salmo 24, 15 – 16)
Verse 1:
A ti, Señor, levanto mi alma;
Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado.
(Salmo 24, 2a)
Verse 2:
Que no triunfen de mí mis enemigos,
pues los que esperan en ti no quedan defraudados.
(Salmo 24, 2b – 3a)
Verse 3:
Ensancha mi corazón oprimido
y sácame de mis tribulaciones.
(Salmo 24, 17)