Decimoséptimo Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio (Graduale Romanum)
Salmo 29, 2. 3
Yo te alabo Señor, porque me has amparado,
porque no dejaste que mis enemigos se rían de mi:
Señor yo clamé a tí y tu me sanaste.
(Salmo 29, 2. 3)
Verse 1:
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.
(Salmo 29, 4)
Verse 2:
Yo pensaba muy seguro: «no vacilaré jamas».
Tu bondad, Señor, me aseguraba el honor y la fuerza.
(Salmo 29, 7 – 8)