Vigésimo Sexto Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio (Graduale Romanum)
Salmo 136, 1
Junto a los ríos de Babilonia,
nos sentábamos a llorar,
acordándonos de ti, oh, Sión.
(Salmo 136, 1)
Verse 1:
En los sauces de sus orillas
colgábamos nuestras cítaras;
allí nuestros opresores
nos invitaban a cantar y divertirlos:
(Salmo 136, 2 – 3)
Verse 2:
Nos decían «Cantadnos un cantar de Sión».
¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera!
(Salmo 136, 3b – 4)
Verse 3:
Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se me paralice la mano derecha;
que se me pegue la lengua al paladar
si no me acuerdo de ti.
(Salmo 136, 5 – 6a)
Verse 4:
Recuerda, Señor, a los hijos de Edom el día de Jerusalén:
recuerda cuando ellos decían «arrasad, arrasadla hasta los cimientos».
(Salmo 136, 7)