Todos los Fieles Difuntos: Antífona de Ofertorio

Salmo 129,1.2

Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz.
Desde lo hondo a ti grito, Señor.
(Salmo 129,1.2)

Verse 1:

Estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
(Salmo 129, 2)

Verse 2:

Pero de ti procede el perdón,
y así infundes temor.
(Salmo 129, 4)

Verse 3:

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa.
(Salmo 129, 7)

Verse 4:

Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)