El Vigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio
Salmo 39, 14.15
Señor, dígnate librarme;
Queden confundidos y avergonzados
los que intentan quitarme la vida;
Señor, dígnate librarme.
(Salmo 39, 14.15)
Verse 1:
Yo esperaba con ansia al Señor;
él se inclinó y escuchó mi grito.
(Salmo 39, 2)
Verse 2:
Queden confundidos y avergonzados
los que intentan quitarme la vida.
(Salmo 39, 15)
Verse 3:
He proclamado tu justicia
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios,
Señor, tú lo sabes.
(Salmo 39, 10)
Verse 4:
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)