Podcast: 28º Domingo del Tiempo Ordinario, Año C

Este fin de semana celebramos el 28º (vigésimo octavo) domingo del tiempo ordinario, año C. Las lecturas de hoy se centran en que el Señor cura a su pueblo y bendice a los que le buscan. También se hace hincapié en la importancia de agradecer al Señor por sus bendiciones.

El Salmo, tomado del capítulo 97, es en sí mismo un canto de acción de gracias y de alabanza:

“El Señor revela a las naciones su justicia.”

La antífona de comunión de hoy está tomada del Salmo 33,11:

“Los ricos se empobrecen y pasan hambre;
los que buscan al Señor, no carecen de nada.”

 

Canciones Destacadas

Salmo 97: El Señor Revela (Rebecca De La Torre)
https://themodernpsalmist.com/songs/salmo-97-el-senor-revela/

Antífona de Comunión: Salmo 33, 11 (Rebecca De La Torre)
https://themodernpsalmist.com/songs/antifona-de-comunion-28o-to/

Sáname, Señor (John Michael Talbot)
https://themodernpsalmist.com/songs/saname-senor-healer-of-my-soul/


Featured Songs




Podcast Transcript

Hola y bienvenidos al Podcast del Salmista Moderno. Soy Rebecca De La Torre.

Este fin de semana celebramos el 28º (vigésimo octavo) domingo del tiempo ordinario, año C. Las lecturas de hoy se centran en que el Señor cura a su pueblo y bendice a los que le buscan. También se hace hincapié en la importancia de agradecer al Señor por sus bendiciones.

La primera lectura, de 2 (segunda de) Reyes, narra la historia del leproso Naamán, que se curó cuando se lavó en el Jordán siguiendo las instrucciones del profeta Eliseo. En la última parte del versículo 14 leemos:

“su carne quedó limpia como la de un niño”

Naturalmente, después de ser curado de una de las enfermedades más miserables de la época, Naamán quiso agradecer a Eliseo ofreciéndole un regalo. Pero Eliseo, sabiendo que el poder venía de Dios y no de él mismo, rechazó el regalo, diciendo

“Juro por el Señor, en cuya presencia estoy, que no aceptaré nada”

Por eso Naamán construyó un altar al Señor, el Dios de Eliseo, y dijo que:
“a ningún otro dios volveré a ofrecer más sacrificios”

Tras la primera lectura, tenemos el Salmo, tomado del capítulo 97, que es en sí mismo un canto de acción de gracias y de alabanza:

“El Señor revela a las naciones su justicia.”

Los versos que contiene, proclaman las maravillas del Señor y nos invitan a todos a cantar su alabanza.

La antífona de comunión de hoy está tomada del Salmo 33,11:

“Los ricos se empobrecen y pasan hambre;
los que buscan al Señor, no carecen de nada.”

A primera vista, podría parecer que no encaja tan bien con el tema de la curación y la acción de gracias. Sin embargo, creo que está inteligentemente elegido, porque si se lee la historia completa de Naamán el leproso, está claro que debía ser bastante rico, ya que era el general del ejército de Siria. Además, cuando Eliseo le envió a Naamán el mensaje para que fuera a lavarse en el río Jordán, éste se indignó y se enfadó: era demasiado orgulloso para lavarse en las “aguas de Israel”. Era realmente uno de los ricos que sufren necesidades.

Sólo gracias a que sus siervos le suplicaron que hiciera lo que Eliseo decía, Naamán finalmente *se lavó* en el río Jordán, y así quedó curado de su lepra. Y entonces Naamán volvió y dio gracias al Señor, tal como proclaman los versículos de la antífona de la comunión.

Al igual que la primera lectura, el Evangelio de hoy, tomado del capítulo 17 de Lucas, es una historia de curación, ya que Jesús cura a los diez leprosos. Se hace hincapié en el hecho de que sólo uno de los leprosos, un samaritano, volvió y se puso a los pies de Jesús para dar gracias a Dios. Pero Jesús le dice al final, en el versículo 19:

“Levántate y vete. Tu fe te ha salvado.”

Aunque cuando nos centramos en la importancia de agradecer a Dios por sus bendiciones esta es una declaración algo sutil, aún así, Jesús dijo específicamente

“Tu fe te ha *salvado*.”

No sólo estaba hablando de ser curado de la lepra. Hablaba de la salvación del samaritano.

Como humanos en este plano material de la existencia, tendemos a pensar en la curación como algo corpóreo principalmente, como era en el caso de los antiguos hebreos. Pero Jesús no sólo vino a sanar los cuerpos físicos de los que ponían su fe en él, sino también a sanarnos a nosotros de una mayor forma: a sanar nuestras almas y salvarnos de la muerte.

“Healer of My Soul” de John Michael Talbot es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos que encuentro apropiada para la liturgia de este fin de semana. También he compuesto una letra en español para ella y la he titulado “Sáname, Señor”, y aquí les presento mi versión en español que espero que la disfruten.

Se trata de la popular canción de John Michael Talbot “Healer of My Soul” o en español “Sáname, Señor” para el 28º (vigésimo octavo) domingo del tiempo ordinario, año C. Los enlaces a las grabaciones y partituras de las canciones que aparecen en este podcast se pueden encontrar en las notas del programa, así como en ElSalmistaModerno.com.

Gracias por escuchar el Podcast del Salmista Moderno. Que tengan una buena semana.