El Decimocuarto Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio
Salmo 17, 28.32
Tú salvas al pueblo afligido
y humillas los ojos soberbios.
¿Quién es Dios fuera del Señor?
(Salmo 17, 28.32)
Verse 1:
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
(Salmo 17, 2.3)
Verse 2:
Dios mío, peña mía, refugio mío,
escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
(Salmo 17, 3)
Verse 3:
Invoco al Señor de mi alabanza
y quedo libre de mis enemigos.
(Salmo 17, 4)
Verse 4:
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)