Primer Domingo de Cuaresma: Antífona de Ofertorio
Salmo 90, 4
Con sus plumas el Señor te cubrirá,
y bajo sus alas te refugiarás:
te rodeará como un escudo su fidelidad.
(Salmo 90, 4)
Verse 1:
Di al Señor: «Refugio mío, alcázar mío»,
No temerás el espanto nocturno, ni la fecha que vuela de día.
(Salmo 90, 2a. 5)
Verse 2:
A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden
para que tu pie no tropiece en la piedra;
(Salmo 90, 11a. 12b)
Verse 3:
Caminarás sobre áspides y víboras, pisotearás leones y dragones;
me invocará y lo escucharé.
(Salmo 90, 13. 15b)