El Vigésimo Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Ofertorio

Salmo 33, 8.9

El ángel del Señor acampa
en torno a quienes lo temen
y los protege.
Gusten y vean qué bueno es el Señor.
(Salmo 33, 8.9)

Verse 1:

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.
(Salmo 33, 2.3)

Verse 2:

Apártate del mal, obra el bien,
busca la paz y corre tras ella.
(Salmo 33, 15)

Verse 3:

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos.
(Salmo 33, 16)

Verse 4:

Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)