Vigésimo Domingo del Tiempo Ordinario: Salmo Responsorial

Salmo 39, 2. 3. 4. 18

Señor, date prisa en socorrerme.

Verse 1:

Yo esperaba con ansia al Señor;
   él se inclinó y escuchó mi grito.

Verse 2:

Me levantó de la fosa fatal,
   de la charca fangosa;
   afianzó mis pies sobre roca
   y aseguró mis pasos.

Verse 3:

Me puso en la boca un cántico nuevo,
   un himno a nuestro Dios.
Muchos al verlo quedaron sobrecogidos
   y confiaron en el Señor.

Verse 4:

Yo soy pobre y desgraciado,
   pero el Señor cuida de mí;
   tú eres mi auxilio y mi liberación,
   Dios mío, no tardes.