El Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, Año B: Salmo Responsorial

Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10

Alaba, alma mía, al Señor.
O bien:
Aleluya.

Verse 1:

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
   que hace justicia a los oprimidos,
   que da pan a los hambrientos.
   El Señor liberta a los cautivos.

Verse 2:

El Señor abre los ojos al ciego,
   el Señor endereza a los que ya se doblan,
   el Señor ama a los justos,
   el Señor guarda a los peregrinos.

Verse 3:

El Señor sustenta al huérfano y a la viuda
   y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
   tu Dios, Sión, de edad en edad.