Vigésimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario: Salmo Responsorial

Salmo 50, 3-4. 12-13. 17 y 19

Volveré donde mi Padre.

Verse 1:

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
   por tu inmensa compasión borra mi culpa.
Lava del todo mi delito,
   limpia mi pecado.

Verse 2:

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
   renuévame por dentro con espíritu firme;
   no me arrojes lejos de tu rostro,
   no me quites tu santo espíritu.

Verse 3:

Señor, me abrirás los labios,
   y mi boca proclamará tu alabanza.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado,
   un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias.