Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario: Antífona de Entrada (Graduale Romanum)
Salmo 36, 39. 40
La salvación del pueblo soy Yo, dice el Señor:
en cualquier tribulación en que clamen a Mi, los escucharé:
y yo seré su Señor para siempre.
(Salmo 36, 39. 40)
Verse 1:
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
(Salmo 77, 1)
Verse 2:
Voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado.
(Salmo 77, 2)
Verse 3:
Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron.
(Salmo 77, 3)