El Segundo Domingo de Tiempo Ordinario: Salmo Responsorial

Salmo 39, 2 y 4ab. 7-8a. 8b-9. 10

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntud.

Verse 1:

Yo esperaba con ansia al Señor:
   Él se inclinó y escuchó mi grito;
   me puso en la boca un cántico nuevo,
   un himno a nuestro Dios.

Verse 2:

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
   y, en cambio, me abriste el oído;
   no pides sacrificio expiatorio,
   entonces yo digo: “Aquí estoy”.

Verse 3:

Como está escrito en mi libro:
   “para hacer tu voluntad”.
Dios mío, lo quiero,
   y llevo tu ley en las entrañas.

Verse 4:

He proclamado tu salvación
   ante la gran asamblea;
   no he cerrado los labios,
   Señor, tú lo sabes.