Tercer Domingo de Pascua: Antifona de Ofertorio
Salmo 145, 1 - 2
Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor toda mi vida:
cantaré salmos para mi Dios, mientras exista.
Aleluya.
(Salmo 145, 1 – 2)
Verse 1:
El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos.
(Salmo 145, 6b – 7a).
Verse 2:
El Señor guarda a los peregrinos,
el Señor endereza a los que ya se doblan;
sustenta al huérfano y a la viuda,
y trastorna el camino de los malvados.
(Salmo 145, 8b. 9)
Verse 3:
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.
(Salmo 145, 10)