Quinto Domingo de Cuaresma: Antífona de la Entrada (Graduale Romanum)
Salmo 42, 1 - 2
Júzgame Dios y defende mi causa contra la gente sin piedad:
del hombre inicuo y malvado, sálvame:
porque tu eres mi Dios y mi fortaleza.
(Salmo 42, 1 – 2)
Verse 1:
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada.
(Salmo 42, 3)
Verse 2:
Y entraré al altar de Dios,
al Dios que alegra mi juventud;
(Salmo 42, 4a)
Verse 3:
Te daré gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío.
¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas?
(Salmo 42, 4b – 5)