El Sexto Domingo de Pascua, Año A: Antífona de Ofertorio
Salmo 65, 8 - 9. 20
Bendecid, oh naciones, al Señor, Dios nuestro,
y haced rezonar la voz de su alabanza:
Porque Él mantuvo nuestra alma en vida,
y no dejó que resvalen nuestros pies:
Bendito sea el Señor que no rechazó mi súplica,
ni me negó su misericordia, aleluya.
(Salmo 65, 8 – 9. 20)
Verse 1:
Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
(Salmo 65, 1 – 2)
Verse 2:
Por tu inmenso poder tus enemigos te adulan:
Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor, oh Altísimo.
(Salmo 65, 3b – 4a)
Verse 3:
Venid todos a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres.
(Salmo 65, 5)
Verse 4:
A Él gritó mi boca y lo ensalzó mi lengua;
por eso Dios me escuchó, y atendió a mi voz suplicante.
(Salmo 65, 17. 19)