El Sexto Domingo de Tiempo Ordinario, Año C: Primera Lectura

Jeremías 17, 5-8

Esto dice el Señor:

“Maldito el hombre que confía en el hombre,
que en él pone su fuerza y aparta del Señor su corazón.
Será como un cardo en la estepa,
que no disfruta del agua cuando llueve;
vivirá en la aridez del desierto,
en una tierra salobre e inhabitable.
Bendito el hombre que confía en el Señor
y en él pone su esperanza.
Será como un árbol plantado junto al agua,
que hunde en la corriente sus raíces;
cuando llegue el calor, no lo sentirá
y sus hojas se conservarán siempre verdes;
en año de sequía no se marchitará
ni dejará de dar frutos”.