La Sagrada Familia, Año C: Primera Lectura

1 Samuel 1, 20-22. 24-28

En aquellos días, Ana concibió,
dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, diciendo:
“Al Señor se lo pedí”.
Después de un año, Elcaná, su marido,
subió con toda la familia para hacer el sacrificio anual para honrar al Señor y para cumplir la promesa que habían hecho,
pero Ana se quedó en su casa.

Un tiempo después, Ana llevó a Samuel,
que todavía era muy pequeño, a la casa del Señor, en Siló,
y llevó también un novillo de tres años,
un costal de harina y un odre de vino.
Una vez sacrificado el novillo,
Ana presentó el niño a Elí y le dijo:
“Escúchame, señor:
te juro por mi vida que yo soy aquella mujer que estuvo junto a ti,
en este lugar, orando al Señor.
Este es el niño que yo le pedía al Señor
y que él me ha concedido.
Por eso, ahora yo se lo ofrezco al Señor,
para que le quede consagrado de por vida”.
Y adoraron al Señor.