La Dedicación de la Basílica de Letrán: Antífona de Entrada
Apocalipsis 21, 2
Vi que descendía del cielo, desde donde está Dios,
la ciudad santa, la nueva Jerusalén,
engalanada como una novia,
que va a desposarse con su prometido.
(Apocalipsis 21, 2)
Verse 1:
¡Qué deseables son tus moradas,
Señor del universo!
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
(Salmo 83, 1.5)
Verse 2:
Fíjate, oh Dios, escudo nuestro,
mira el rostro de tu Ungido.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa.
(Salmo 83, 10.11)
Verse 3:
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)