El Sagrado Corazón de Jesús, Año A: Salmo Responsorial

Salmo 102, 1-10

La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos.

Verse 1:

Bendice, alma mía, al Señor,
   y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
   y no olvides sus beneficios.

Verse 2:

Él perdona todas tus culpas
   y cura todas tus enfermedades;
   él rescata tu vida de la fosa
   y te colma de gracia y de ternura.

Verse 3:

El Señor hace justicia
   y defiende a todos los oprimidos;
   enseñó sus caminos a Moisés
   y sus hazañas a los hijos de Israel.

Verse 4:

El Señor es compasivo y misericordioso,
   lento a la ira y rico en clemencia.
No nos trata como merecen nuestros pecados
   ni nos paga según nuestras culpas.