La Transfiguración del Señor: Antífona de Entrada

Mateo 17, 5

Apareció el Espíritu Santo en una nube luminosa
y se oyó la voz del Padre celestial que decía:
Éste es mi Hijo muy amado,
en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo.
(Mateo 17, 5)

Verse 1:

¡Qué deseables son tus moradas,
Señor del universo!
Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
(Salmo 83, 1.5)

Verse 2:

Fíjate, oh Dios, escudo nuestro,
mira el rostro de tu Ungido.
Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa
(Salmo 83, 10-11)

Verse 3:

Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
(Gloria Patri)