El Dúodecimo Domingo del Tiempo Ordinario
30-11--0001
Antífona de la Entrada
El Señor es la fuerza de su pueblo,
defensa y salvación para su Ungido.
Sálvanos, Señor,
vela sobre nosotros y guíanos siempre.
(Salmo 27, 89)
Primera Lectura
Salmo Responsorial
Salmo 62, 2-9
Respuesta:
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
Estrofa 1:
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
Estrofa 2:
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
Estrofa 3:
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca
y mis labios te alabarán jubilosos.
Estrofa 4:
Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo,
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Aclamación antes del Evangelio
Evangelio
Antífona de Ofertorio
Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas a quien se refugia a tu derecha.
(Salmo 17, 5.6.7)
Antífona de Comunión
Los ojos de todos esperan en ti, Señor,
y tú les das la comida a su tiempo.
(Salmo 144, 15)
Antífona de Comunión 2
Yo soy el Buen Pastor,
y doy la vida por mis ovejas, dice el Señor.
(Juan 10, 11.15)
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Recomendaciones de Canto
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