
El Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario, Año C
21-09-2025
Antífona de la Entrada
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor.
Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación,
y siempre seré su Dios.
(Salmo 36, 39. 40. 28)
Primera Lectura
Amós 8, 4-7
Escuchen esto los que buscan al pobre
sólo para arruinarlo
y andan diciendo:
“¿Cuándo pasará
el descanso del primer día del mes
para vender nuestro trigo,
y el descanso del sábado
para reabrir nuestros graneros?”
Disminuyen las medidas,
aumentan los precios,
alteran las balanzas,
obligan a los pobres a venderse;
por un par de sandalias los compran
y hasta venden el salvado como trigo.
El Señor, gloria de Israel, lo ha jurado:
“No olvidaré jamás ninguna de estas acciones”.
Salmo Responsorial
Salmo 112, 1-2. 4-6. 7-8
Respuesta:
Alaben al Señor, que ensalza al pobre.
O bien:
Aleluya.
Estrofa 1:
Alaben, siervos del Señor,
alaben el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre.
Estrofa 2:
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre el cielo:
¿quién como el Señor Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?
Estrofa 3:
Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo.
Segunda Lectura
1 Timoteo 2, 1-8
Te ruego, hermano, que ante todo se hagan oraciones, plegarias,
súplicas y acciones de gracias por todos los hombres,
y en particular, por los jefes de Estado y las demás autoridades,
para que podamos llevar una vida tranquila y en paz,
entregada a Dios y respetable en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador,
pues él quiere que todos los hombres se salven
y todos lleguen al conocimiento de la verdad,
porque no hay sino un solo Dios
y un solo mediador entre Dios y los hombres,
Cristo Jesús, hombre él también,
que se entregó como rescate por todos.
Él dio testimonio de esto a su debido tiempo
y de esto yo he sido constituido,
digo la verdad y no miento,
pregonero y apóstol para enseñar la fe y la verdad.
Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones,
hagan oración dondequiera que se encuentren,
levantando al cielo sus manos puras.
Aclamación antes del Evangelio
2 Corintios 8, 9
Cristo Jesús por ustedes se hizo pobre, siendo rico,
para hacerlos ricos con su pobreza.
Evangelio
Lucas 16, 1-13
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos:
“Había una vez un hombre rico que tenía un administrador,
el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes.
Lo llamó y le dijo:
¿Es cierto lo que me han dicho de ti?
Dame cuenta de tu trabajo,
porque en adelante ya no serás administrador’.
Entonces el administrador se puso a pensar:
`¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo?
No tengo fuerzas para trabajar la tierra
y me da vergüenza pedir limosna.
Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan’.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo.
Al primero le preguntó:
¿Cuánto le debes a mi amo?’
El hombre respondió: `Cien barriles de aceite’.
El administrador le dijo: `Toma tu recibo,
date prisa y haz otro por cincuenta’.
Luego preguntó al siguiente:
`Y tú, ¿cuánto debes?’
Este respondió: `Cien sacos de trigo’.
El administrador le dijo: `Toma tu recibo y haz otro por ochenta’.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad.
Pues los que pertenecen a este mundo
son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz.
Y yo les digo:
Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que,
cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo.
El que es fiel en las cosas pequeñas,
también es fiel en las grandes;
y el que es infiel en las cosas pequeñas,
también es infiel en las grandes.
Si ustedes no son fieles administradores del dinero,
tan lleno de injusticias,
¿quién les confiará los bienes verdaderos?
Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes,
¿quién les confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos,
pues odiará a uno y amará al otro,
o se apegará al primero y despreciará al segundo.
En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”.
Evangelio (Forma más corta)
Lucas 16, 10-13
El que es fiel en las cosas pequeñas,
también es fiel en las grandes;
y el que es infiel en las cosas pequeñas,
también es infiel en las grandes.
Si ustedes no son fieles administradores del dinero,
tan lleno de injusticias,
¿quién les confiará los bienes verdaderos?
Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes,
¿quién les confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos,
pues odiará a uno y amará al otro,
o se apegará al primero y despreciará al segundo.
En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”.
Antífona de Comunión
Tú promulgas tus preceptos
para que se observen con exactitud.
Ojalá que mi conducta se ajuste siempre
al cumplimiento de tu voluntad.
(Salmo 118, 4.5)
Antífona de Comunión 2
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor;
y conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí.
(Juan 10, 14)
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