La Asunción de la Bienaventurada Virgen María: Visperas

14-08-2025





Antífona de la Entrada

Bienaventurada eres María,
porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y,
juntamente con Cristo,
has alcanzado el triunfo eterno.
(Misal Romano)



Primera Lectura

1 Crónicas 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2

En aquellos días, David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar el arca de la alianza al lugar que le había preparado. Reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas. Estos cargaron en hombros los travesaños sobre los cuales estaba colocada el arca de la alianza, tal como lo había mandado Moisés, por orden del Señor.

David ordenó a los jefes de los levitas que entre los de su tribu nombraran cantores para que entonaran cantos festivos, acompañados de arpas, cítaras y platillos.

Introdujeron, pues, el arca de la alianza y la instalaron en el centro de la tienda que David le había preparado. Ofrecieron a Dios holocaustos y sacrificios de comunión, y cuando David terminó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en nombre del Señor.



Salmo Responsorial

Salmo 131, 6-7. 9-10. 13-14

Respuesta:

Levántate, Señor, ven a tu mansión; ven con el arca de tu poder.

Estrofa 1:

Oímos que estaba en Efrata,
   la encontramos en el Soto de Jaar:
   entremos en su morada,
   postrémonos ante el estrado de sus pies.


Estrofa 2:

Que tus sacerdotes se vistan de gala,
   que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
   no niegues audiencia a tu Ungido.


Estrofa 3:

Porque el Señor ha elegido a Sión,
   ha deseado vivir en ella:
   “Ésta es mi mansión por siempre;
   aquí viviré porque lo deseo”.



Segunda Lectura

1 Corintios 15, 54-57

Hermanos: Cuando nuestro ser corruptible y mortal se revista de incorruptibilidad e inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte ha sido aniquilada por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado es la ley. Gracias a Dios, que nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo.



Aclamación antes del Evangelio

Lucas 11, 28

Felices los que escuchan la palabra de Dios
   y la practican.



Evangelio

Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.



Antífona de Comunión

Dichosa la Virgen María,
porque llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
(Lucas 11, 27)





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